El Gobierno Autonómico desplegará la ley estatal en los próximos días con un límite del 10% de aportación, asegurando prestaciones de hasta 10.000 euros sin comprometer la economía familiar.
La aplicación de la Ley estatal de la ELA en Cantabria es inminente y llega con modificaciones cruciales para los pacientes en fase avanzada. Tras revisar el planteamiento inicial, el Gobierno autonómico ha decidido suavizar de forma significativa el modelo de copago de las nuevas ayudas, garantizando que el coste económico no sea un obstáculo insalvable para acceder a los cuidados intensivos.
En los próximos días, se activarán prestaciones que oscilarán entre los 5.000 y los casi 10.000 euros mensuales para sufragar la atención continuada las 24 horas. Inicialmente, se había propuesto un sistema de aportación que, en la práctica, resultaba inasumible para muchas familias, abocándolas a tener que renunciar a este derecho vital. Con la nueva redacción, la perspectiva cambia por completo y el copago se limitará a un máximo del 10% de la capacidad económica de cada persona.
Una de las claves maestras de este nuevo escenario es que se mantiene la total compatibilidad con la ayuda al cuidador en el entorno familiar. Esta prestación complementaria permitirá cubrir el importe del copago en la inmensa mayoría de los casos, evitando que los hogares asuman un esfuerzo financiero adicional y asegurando que ninguna persona se vea obligada a rechazar la ayuda por falta de recursos.
Mientras otras comunidades autónomas aún no han desarrollado el reconocimiento del grado III necesario para implementar la normativa, Cantabria avanza para cumplir el objetivo real de la ley: dotar a los pacientes de los medios necesarios para decidir sobre su propia vida y recibir atención profesionalizada sin que el dinero vuelva a ser un condicionante.










